EL MANÍ! Mercados del Maní

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EL CULTIVO DE MANÍ

Este apunte ha sido confeccionado al solo efecto de introducir a quien resulte interesado en conceptos generales y amplios acerca de la planta, el cultivo y la utilización del maní. Se menciona también la importancia económica y social de esta oleaginosa como cultivo regional. No debe considerarse este breve escrito como apto para su uso pedagógico o como medio de divulgación científica agronómica o técnica, ya que se trata de un resumen de orden general y de temas diversos referidos al maní y su inserción en nuestra zona, con la idea de difundir algunas de sus características y comenzar a concientizar sobre su importancia zonal y provincial.

GENERALIDADES

El maní es originario de Sud América, encontrándose plantas silvestres (1) en la zona que va desde el Noroeste Argentino, parte de Perú y Bolivia, hasta el Sur de Paraguay y Noreste Argentino. Las primeras plantas cultivadas se cree que son originarias de Perú o del Sur de Bolivia, hacia el área de la cordillera de los Andes. El cultivo de maní tiene entre 7.000 y 7.500 años, y se conocen entre 40 y 50 especies diferentes. Las especies silvestres pueden llegar a diferir en mucho de las actuales especies y cultivares aplicados a producción, tanto en su tamaño, tamaño de hojas, color de flores, hábito de crecimiento, resistencia a enfermedades y ciclo biológico. Estas diferencias se deben por supuesto al trabajo del hombre, que ha ido seleccionando y cruzando especies para llegar a obtener cultivares comerciales que reúnan las características que lo hacen un alimento de excelencia. Los actuales maníes cultivados tienen gran capacidad de rendimiento, buen tamaño de granos (2), excelente sabor, resistencia a acidificarse, al enranciamiento y a generar sabores desagradables, pueden tostarse, saborizarse, molerse y transformarse en pasta harina, mantequilla de maní o en aceite, entre otras posibilidades para satisfacer demandas de consumo mundial de las más variadas.

Por las características y la composición química de sus frutos es una oleaginosa, es decir que del maní se obtiene aceite. Sin embargo, comercialmente se lo define como una nuez, ya que sus granos se consumen como frutos secos, de alto valor y calidad nutricional, destinándose solamente alrededor de un 15 % para la Industria Aceitera, y el resto para consumo directo con distintas formas de preparación.

DESCRIPCIÓN BOTÁNICA

Botánicamente se trata de una dicotiledónea, de la familia de las Leguminosas (2), de ciclo anual y de porte erecto o rastrero según las variedades. De unos 40 a 60 cm. de alto. Herbácea, es decir que no forma estructura leñosa. Sus hojas son compuestas por 4 folíolos. Hay cultivares que tienen la mayor parte de sus tallos erectos, con flores en todos los entrenudos, y hay cultivares de hábito rastrero, con un solo eje central bien marcado que no tiene flores, en estos cultivares las flores aparecen en los entrenudos de las ramas paralelas al suelo o rastreras. Las flores son de color generalmente amarillo, pero hay cultivares y plantas silvestres con flores anaranjadas, blancas y hasta rojizas, siendo lo más frecuente en los maníes comerciales las flores de color amarillo a veces con los extremos de los pétalos algo anaranjados.

Forma sus frutos debajo de la superficie del suelo, a partir de la prolongación de su aparato sexual femenino. Lo que sucede concretamente es que una vez fecundado, el gineceo forma un órgano llamado ginecóforo que en su extremo lleva los óvulos que serán los granos o semillas en el futuro. El ginecóforo se alarga con geo tropismo positivo (o sea que va hacia el suelo), formando lo que se conoce como clavo, una vez en contacto con la tierra, el ginecóforo o clavo penetra en ella, y en los primeros 5 cm. de suelo aproximadamente se expande y forma el fruto, que es una vaina o chaucha, de pared delgada y seca, con dos a cuatro granos dentro. Los cultivares actuales, de alto potencial de rendimiento y gran calidad, forman frutos con vainas de dos granos grandes y de color rosado pálido.

El cultivo de maní es básicamente estival, pudiendo sembrarse en nuestro país desde mediados de primavera, y completando su ciclo en el otoño siguiente. No resiste heladas y su crecimiento se detiene con menos de 11º C. Tanto su crecimiento como su desarrollo están determinados por factores ambientales como calidad de suelo, disponibilidad de agua, y por la cantidad de horas de temperaturas por encima de 11º C que reciba. La suma de horas con altas temperaturas es tan importante para este vegetal, que determina la duración de su ciclo. Así, un mismo cultivar de maní tendrá un ciclo de aproximadamente 155 a 160 días en el centro de la Provincia de Córdoba, y de 130 días en la Provincia de Salta.

NOTAS ACERCA DE SU CULTIVO

El cultivo de este vegetal exige particular especialización, reconociéndose a los productores de maní como muy prolijos, detallistas y dedicados.

Se trata de una planta exigente en calidad y estructura de suelo. Requiere suelos sin salinidad, no anegables y con algo de arena en su composición, prefiriendo la estructura que llamamos franco-arenosa y bien provistos de nutrientes, es decir fértiles. Los lotes destinados a maní deben ser manejados con especial cuidado, y adecuada rotación de cultivos (3). Al respecto mencionaremos 2 razones que resultan fundamentales; la primera es de orden terapéutico, porque está comprobado que la realización de maní en rotaciones cortas sobre un mismo lote permite la instalación de enfermedades de suelo que enferman y perjudican futuras cosechas de maní. Debido a esto se recomienda repetir la siembra de maní cada 5 años en cada lote apto. La segunda razón está relacionada con el uso de los suelos y su conservación, ya que por una parte el tipo de labranza que el maní necesita sobre todo para su arrancado y cosecha puede resultar algo agresiva si no es bien manejada, y por otra parte el mono cultivo de cualquier especie genera aparición de malezas específicas, consumo desbalanceado de nutrientes y otros problemas de índole agronómica que no es posible detallar en esta breve reseña.

La siembra se realiza como ya se especificó antes entrada la primavera. El sistema más utilizado es en surcos distanciados entre sí 70 cm. aunque también puede sembrarse en surcos a 52 cm. y existen otros sistemas de siembra con doble línea y separación de hasta 90 cm. La cantidad de semillas por metro lineal se regula tratando de obtener idealmente de 10 a 12 plantas por metro bien distribuidas, pero densidades algo mayores o algo menores pueden ser absorbidas por el cultivo que ante buenas condiciones ambientales y sanitarias puede lograr altos rendimientos.

Durante todo su ciclo el maní es muy exigente en manejo sanitario y control de malezas. La enfermedad más importante y que merece mención especial es la llamada “viruela del maní”, que ataca a las hojas del cultivo y es de origen fúngico.
En cuanto a sus requerimientos hídricos, el maní necesita alrededor de 600 mm de lámina de agua en su ciclo, cantidad que en nuestra zona es altamente posible de obtener entre lo que pueden almacenar los suelos y las precipitaciones esperadas.

Como ya se dijo, una característica única de este cultivo es que forma sus frutos bajo tierra, y esto hace que para poder cosecharlo, sea necesario proceder al “arrancado” de las plantas. Esta operación consiste en la utilización de máquinas llamadas “Arrancadoras”. Las arrancadoras de maní tienen diferentes partes mecánicas, pero básicamente consisten rejas que cortan las raíces y despegan a las plantas del suelo sin desprender vainas, de estas rejas las plantas pasan a un transporte llamado “acarreador”, que levanta las plantas arrancadas y las entrega a un sistema de peines, (barras de hierros redondo) con una forma tal que hacen que cuando la planta vuelva al suelo quede invertida, con las hojas hacia abajo y las vainas hacia arriba.

Después de varios días, plazo dado por la humedad y la temperatura ambientes, las hojas, ramas y vainas expuestas a la atmósfera se secan lo suficiente como para poder ser cosechadas.

DATOS NUTRICIONALES

El maní tiene en todo el mundo una importante participación en la alimentación humana, y se lo consume de diversas maneras, siendo las mas importantes:

  • Como “Confitería”. Compite por sabor y calidad nutricional con nueces, avellanas o almendras, aplicándose a diversas golosinas, o en repostería. También se consume horneado, tostado, frito, salado o recubierto con gran variedad de sabores.
  • En forma de pasta o manteca, también como parte de golosinas, o solo, en forma de mantequilla untable.
  • Como aceite. El aceite de maní es de excelente calidad y de gran estabilidad a la oxidación.

Su valor nutricional está dado por los siguientes parámetros:
100 gramos de maní arrojan unas 550 Calorías, 40 gramos de Proteínas, y 16 gramos de Hidratos de Carbono.

Además, es rico en grasas mono insaturadas, especialmente ácido oleico, esto contribuye a que no se forme colesterol, por lo tanto mejora la salud cardio vascular. Contiene además Vitamina E, Acido Fólico, Vitamina B6, Betaína, Colina, y minerales como Calcio, Hierro, Potasio, Cobre, Selenio y Zinc, y muy poco Sodio.

ECONOMÍA – IMPORTANCIA REGIONAL

Específicamente en nuestro país, alrededor del 90% del maní se produce y se industrializa en la Provincia de Córdoba, lo que lo transforma en una economía regional sumamente importante, tanto a nivel de Producción Primaria, es decir sector agropecuario, como nivel de los sectores Industrial y Agro Exportador. Córdoba es reconocida en el mundo por la calidad de su maní, y por el desarrollo tecnológico aplicado a su producción, industrialización y acondicionamiento para exportación, llegando a mas de 90 destinos internacionales.

El volumen exportable actualmente está integrado por maní en grano, que se comercializa en diversos tamaños llamados “calibres”, y que puede comercializarse como “crudo” o “blancheado” (4). También es importante la pasta, la harina, la mantequilla de maní y otras formas de comercializar los granos, como partidos o granas y enteros saborizados con una amplísima gama de sabores y coberturas.

Algunas observaciones que permiten dimensionar la importancia del cultivo de maní para la Provincia de Córdoba se exponen a continuación:

En campaña 2016 / 17 se sembraron más de 380.000 Hectáreas con maní en Argentina. Alrededor del 90 % de esa superficie en la provincia de Córdoba.

Prácticamente toda la cadena agroalimentaria relacionada al cultivo de maní, su acondicionamiento, almacenamiento, procesado y selección para exportación, consumo interno o industria aceitera está ubicada en la zona Centro y Centro Este de la Provincia de Córdoba.

Actualmente Argentina es el primer exportador mundial de maní. Y siendo Córdoba la provincia que produce y procesa prácticamente todo el maní argentino, la conclusión es que la provincia de Córdoba, gracias a la tecnología y a las inversiones realizadas por semilleros, productores, técnicos e industriales del complejo manisero es el principal exportador de maní del mundo, llegando a mas de 90 destinos internacionales.

Sin embargo, Argentina no es el primer productor mundial de maní, y se encuentra muy lejos de los primeros puestos. En la actualidad Argentina es el 6to ó 7mo. productor mundial de maní. El reparto de producción de maní en granos mundial es aproximadamente el siguiente:
· China: 41 %
· India: 15 %
· EE UU: 6 %
· Nigeria: 6 %
· Indonesia: 3 %
· Argentina: 3 %

Por otra parte, las cantidades que cada país productor exporta son las siguientes:
· Argentina: 599.000 Toneladas o más
· India: 578.000 Toneladas
· China: 421.000 Toneladas
· EE UU: 425.000 Toneladas

Estos números muestran claramente que todos los productores de maní lo consumen, menos Argentina que destina a su mercado interno muy poco, y exporta prácticamente un 80 a 90 % del total producido. Este razonamiento plantea el desafío de hacer crecer el consumo de maní dentro de nuestras fronteras. La distribución de el destino del maní producido por Argentina es aproximadamente la siguiente: A Exportación, un 72 %, a Industria aceitera un 15 % y a consumo interno 13 %

Además del enorme aporte económico que el cultivo de maní entrega a la Provincia de Córdoba en el concepto de exportaciones, es importante hacer notar que el Cluster manisero (5) genera mucho trabajo en forma directa en indirecta, ya que además de movilizar toda una economía relacionada a la producción primaria, genera muchísima mano de obra en las plantas industriales, capacita a su personal, y se tecnifica constantemente para competir en uno de los mercados más exigentes del mundo.

MANÍ - 1
MANÍ - 2
MANÍ - 3

Origen geográfico de las exportaciones. Provincia de Córdoba.

· General Cabrera: 29,4%
· General Deheza: 26,2%
· Charras / Reducción: 9,0%
· Ticino: 8,3%
· Dalmacio Vélez Sarfield: 6,4%
· Alejandro Roca: 5,8%
· Pasco: 4,1%
· Hernando: 2,5%
· Etruria: 2,1%
· Santa Eufemia: 1,7%
· El Espinillal: 1,5%
· Las Junturas: 1,1%
· Villa Ascasubi: 0,9%
· Rio Segundo: 0,6%
· Arroyo Cabral: 0,3%

%: Participación en las exportaciones totales.
Datos del año 2013.

Como párrafo final, creo importante mencionar que aunque exportamos a casi 100 destinos internacionales el principal consumidor del maní que Argentina produce es Europa. Copio un texto publicado por la Cámara Argentina de Maní:
Europa es nuestro principal Mercado: “El más exigente del mundo” Y Argentina responde con:
• Bajo riesgo de Aflatoxinas y Residuos de Pesticidas
• Envases y Etiquetado de acuerdo a cada cliente
• Casi libre de Cuerpos Extraños
• Certificaciones de Plantas: BRC, ISO, HACCP, BPM, BPA. • Cuidado del Medio Ambiente y Comercio Justo

Nota:
Para la confección de este apunte se tomaron datos publicados por la Cámara Argentina de Maní, fotos y algunos conceptos del Manual de Implantación, Cuidados Culturales, Cosecha y Almacenaje de Maní publicado por I.N.T.A.